POKORSKI, Mijal - Clase 10
Escribir sobre mi manifiesto personal es un momento importante pensando en mi día a día hoy. Encuentro mis intereses y como intención quiero buscar la forma de poner en palabras lo que resulta esencial en el proceso de diseño.
Como intención personal, componer con la realidad como herramienta me es clave y transmitirlo a otros también. En eso creo que se basa más que nada lo que quiero hacer creativamente. Sacar fotos a lo que veo en la calle, lo que ya existe. Componer. Hacer foto documental.
Desde un principio en el taller me pregunté ¿Qué posición tomo frente a distintos aspectos en el día a día? Específicamente en la facultad y teniendo en cuenta el contexto hoy me parece importante cuestionar esto.
En la última clase de Heurística, estuvimos reflexionando sobre la posición que tomamos como diseñadores y cómo la forma en que lo hacemos, implica mucho más que solo técnica. Ser diseñador en cualquiera de sus distintas maneras, significa pensar, cuestionar y enfrentarse a decisiones propias, incluso cuando esas decisiones nos pueden incomodar. Manifiesto una realidad de diseño y proyecciones colectiva. Desde el documental, diseño visual o en cualquier ámbito del diseño un ámbito en el que nuestras emociones, experiencias, referentes y contextos puedan entrelazarse.
La tecnología nos abre un mundo de posibilidades, pero también puede limitarnos o llevarnos por caminos más cómodos que no desafían realmente.
En grupo, trabajamos en nuestro propio manifiesto, inspirado en el manifiesto Dogma, que plantea un cine sin tanta intervención técnica. Nos gustó esa búsqueda de lo auténtico, y lo llevamos a la idea de una “singularidad colectiva”. Así surgieron seis puntos que guiaron nuestro manifiesto: en primer lugar la intuición estética, el alejarse de lo "lógico" en el buen gusto, vivir las referencias en lugar de solo verlas, crear nuestros propios recursos, y por último evitar plataformas que sobreestimulan sin aportar nada al pensamiento real más profundo.
Escuchar los manifiestos de otros grupos fue interesante. Resalto mucho la reflexión (que siento que es muy valiosa) que, para llegar a un despertar colectivo, primero tiene que haber un despertar individual. En el diseño, como en todo proceso creativo, la comunidad cobra sentido cuando cada uno está comprometido y, a su modo, enfocado con su propio proceso. Es una responsabilidad creativa, un compromiso con el otro y con uno mismo.
Posicionarse como diseñador no es solo tomar decisiones o ejecutar ideas; es despertar, cada uno desde lo individual, para aportar y construir algo realmente colectivo.
Mis intenciones, mi manifiesto sobre mi creación personal va mucho por el lado de fotografíar lo cotidiano, lo que veo en mi día a día. Detener en un segundo del tiempo lo que veo me parece hermoso, siento que no me hallo tanto en hacer una foto armada porque creo que en la realidad ya hay todo el tiempo que contar y eso me llama mucho. Quiero contar a través de lo que hago, que no sea solamente algo visualmente “lindo” “estético” sino que muestre tanto mi mirada como genere una emoción en el otro.
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