GRASSI, Marina - Clase 9
RELATO CLASE 9- CASOS
Creo que había entendido para donde iba encarado el concepto “casos” hasta que nos tocó pensar en el grupo y quedé en blanco.
Estuve toda la semana pensando en casos relacionados con nuestras disciplinas, tanto para el relato grupal como para el mio individual.
Cuando hago entregas suelo escuchar podcasts, me encantan sobre todo las entrevistas o los relatos de casos verídicos. Una amiga me recomendó uno, “Caja Negra” de Julio Leiva. Son entrevistas a gente de la farándula, músicos y artistas, actrices, etc.
“Amiga escuchate el de Ricky Sarkany, es tremendo”. Obviamente fui y escuché el de Ricky Sarkany, y en un momento cuenta que su padre todo el tiempo le repetía una frase describiendo lo que es ser diseñador para él: “ver lo que todos ven, y pensar lo que nadie pensó”.
Teniendo este tema de los casos en la cabeza se me prendió algo al dar con esa frase y terminé de escuchar la entrevista con esos lentes puestos.
Me interpeló bastante y lo tomé como caso. Cuento un poco lo más relevante para poner en contexto…
Él contaba acerca de su bisabuelo y su abuelo, ambos nacidos en Hungría (lugar de cuna de diseñadores y artistas) y ambos zapateros. También su padre nació ahí, también zapatero. Tuvieron esa vida por mucho tiempo, haciendo zapatos, hasta que comenzó la Segunda Guerra Mundial y los llevaron a Auschwitz. A su padre, y a su madre. Tiempo después, llega el Ejército ruso para liberar Hungría y el padre se enlista en ese ejército haciéndose pasar por médico para salvar y ayudar a las personas heridas de la guerra. Cuando termina todo, la fábrica de zapatos que era de su abuelo, bisabuelo y de su padre; dejó de ser de ellos y pasó a ser del Estado, porque el comunismo no quería la actividad privada. Llegó el momento de las votaciones, para votar a favor o en contra del Partido Comunista, pero para votar en contra te llevaban a una sala aparte a buscar la boleta. El padre votó en contra y esa misma noche lo fueron a buscar, pero él y la madre, embarazada de 8 meses, escaparon en un bote a Checoslovaquia. De ahí a Austria, donde nace Jedi, la hermana de Ricky. De Austria a Génova, donde dos países le daban asilo, Australia o Argentina. El primer barco fue para Argentina. Era un momento en que en Argentina, el inmigrante europeo que traía un arte era algo especial, así que el padre consiguió rápidamente un trabajo en una fábrica de zapatos.
El padre se formó como escultor y pintor y tuvo dos primeros grandes fracasos, hacer la primera bota en Argentina (la bota remite a lo militar) y la primera sandalia para mujer (mostrar los dedos era agresivo). Las únicas que compraban eran las prostitutas del puerto, para sentirse que tenían una especie de bien de uso importante. El no quería eso, asi que se limitó al gusto del dueño de la zapatería y hacía mocasines negros y marrones y zapatos con tacos. Cada tanto se atrevía a hacer algo distinto, pero no mucho más fuera de ese margen. En esos años nace Ricky y ya desde muy chico formó parte de todo ese mundo, del diseño y la fabricación de zapatos.
Cuando tuvo que elegir qué estudiar, hizo un test vocacional y le decían que tenía que ser ingeniero. “Tal vez el test te dice lo que vos sos más apto para hacer, pero no lo que te da más felicidad” No le gustó nada, lo veía todo muy rígido y cuadrado y con poco lugar para soltar la creatividad. Así que se cambió a económicas y ahí tuvo un momento muy mágico, que fue cuando tuvo su primera clase de marketing, donde el profesor habló que el éxito de una actividad son las cuatro P (precio, producto, promoción y plaza).
Ahí empezó a incentivar al padre de comenzar a fabricar sus diseños de zapatos, fuera de la norma, de punta roja, talon amarillo y taco naranja, sandalias con estampados y combinaciones de texturas. Algo alocado y nada visto para la época. Le dijeron al dueño de la fábrica, que los mocasines negros y marrones se iban a seguir vendiendo pero que ellos querían ademas hacer esos diseños. Un tiempo después el padre puso un aviso en el diario clarín que decía: “Ricky Sarkany el calzado más caro del país ahora a precio de fábrica, vende al público en Cramer 3664” Claro, movido por ese aviso donde caro era bueno y además caro pero a precio de fábrica; las mujeres comenzaron a caer al local, todas maravilladas de encontrar cosas distintas que antes solamente encontraban en Europa o en Estados Unidos. Les empezó a ir muy bien y bueno, ya conocemos el resto de la historia.
Se que tal vez no está del todo ligado a mi disciplina pero él habla constantemente del diseñador, de lo que es ser un artista, de lo que es pensar más allá de lo que los otros ven.
Lo primero que se me viene a la cabeza es el contexto de la época. Dije claro, debe haber sido un mega desafío confiar en algo que desencajaba totalmente de un momento de posguerra, de mucha inmigracion, y donde la ropa era funcional, no estética. No había un interés por el diseño de moda o tendencias.
Destaco mucho el afán y la confianza que le tenía Ricky a su papá, como lo impulsó a seguir ese don que él traía y a ayudarlo a que gane la seguridad para exponerlos. Se hablaba también en la entrevista que en un mundo con tanta demanda, lo que se privilegia es el adn, el adn que tiene parte de la historia de esa marca, del diseñador o de la calidad y la impronta. Y siento que hay mucha razón en eso, si esa familia no hubiese vivido todo eso, tenido las experiencias que tuvieron, no existiría la idea de esos zapatos.
Ricky también decía que aprendió muy de chico a jugar al ajedrez y cuenta como eso lo marcó en su vida.
“Se juega con un tablero de 64 casillas, 32 blancas y 32 negras. Los jugadores tienen dos torres, dos caballos y alfiles, un rey, una reina y ocho peones. Hay piezas blancas y piezas negras, mueve el blanco y esto lo sabemos. Esto tiene que ser así, son las reglas que uno tiene que aceptar.
Luego imaginemos que yo juego con las piezas blancas, que yo voy a hacer una jugada para eso, puedo previamente estudiar a mi contrincante y saber sus partidas y analizar que es con lo que se siente más cómodo, menos cómodo o como se manifiesta. Yo hago una jugada y ya tengo que pensar que ante ese estímulo me va a responder con toda la verdad, toda la gama de jugadas, que tiene algunas que descarto porque son ridiculizar o serían una pérdida de tiempo. Y así con cada jugada de la partida, de ambos lados. Y te preguntas, ¿cómo me veo dentro de 10 jugadas como medio de un tiempo? Y ese cálculo binario es maravilloso para el ajedrez, es muy bueno para los negocios pero uno termina haciéndolo en su vida privada y uno deja la vida y empieza a hacer cálculo estratégicos”
Ellos tenían un objetivo y un deseo que era que se vendan esos zapatos extravagantes y yo me paro a pensar y pregunto ¿por qué Ricky Sarkany hoy por hoy es la marca que es? Y la respuesta que encuentro es: hicieron jaque mate con ese anuncio en el diario Clarín.
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