Manifiesto , clase 10
Manifiesto de la Tercera Posición
Contra el Absoluto, Por la Duda. A favor de la tensión del Ideal de Unidad, y la crítica afilada a la Multiplicidad.
Manifiesto el deber poder diseñar proyectar y ante todo
1. Descreer como Primer Acto de Rebeldía
No necesitamos la certeza. Tenrmos que saber jugar .Cuestionamos la verdad que se nos entrega envuelta en dogmas, en binarios que buscan moldearnos en moldes rígidos y fijos. No hay una sola forma de ser, no hay una única verdad. Es necesario abrir las puertas a la duda, a la incertidumbre. Descreer, porque eso nos permite construir nuestras propias verdades (por un tiempo)
2. Explorar disfraces y multiplicidad de Seres: El Yo y sus Alter Egos
No somos un solo ser; llevamos dentro versiones latentes, posibilidades múltiples que esperan su momento para expresarse. Así como el héroe de aventuras cambia de forma para resolver lo que su yo cotidiano no alcanza, así también nos construimos en versiones, en nombres, en rostros diferentes. Hoy soy uno, mañana otro; lo que soy depende de lo que me exija el camino. Mi seudónimo, mi alter ego, mi máscara: todos y ninguno a la vez.
3. Tomar la Tercera Posición: Romper el Binarismo
La vida no se divide en opciones únicas y opuestas; hay caminos en medio, hay combinaciones que subvierten, hay mezclas que generan. Desde el centro, entre extremos, surge la verdadera potencia: un espacio libre, desbordante, donde los límites se difuminan. Aquí, en el desorden, en lo impensado, es donde nacen las nuevas posibilidades. Y en ese romper, en ese hinchar las bolas ,en ese "buscar otra cosa", hallamos nuestra voz.
4. Escribir Hasta la Explosión
Escribir sin contención, sin normas que cercenen la palabra. Escribir hasta que las letras se desborden, hasta que la página no pueda contener más. Las palabras son fragmentos de vida, de mundos, de historias. No buscamos la forma perfecta; queremos soltar, gritar, escupir las ideas en bruto. Somos la voz que no se calla, la tinta que se derrama.
5. Leer como Acto de Humildad
No somos los primeros ni los únicos. Las experiencias se tejen en los relatos de otros, y en ellos encontramos trozos de nuestra propia historia. Cada libro, cada diario, cada columna es un regalo, un vistazo al corazón humano que nos precede y nos sucede. Leer es un acto de escucha profunda, de gratitud hacia quienes comparten sus mundos. Porque al leer, nos reconocemos en otros.
6. Mirar los Recursos: Reconocer lo Propio y lo Ajeno
Tenemos nuestras fortalezas y nuestras limitaciones. Lo que hacemos bien debe ser explotado, pero sin caer en el exceso de creer que con eso alcanzamos. No se llega solo. Reconocemos las herramientas que nos faltan, y nos rodeamos de otros, porque las alianzas potencian. Somos colectivos, y en esa combinación de saberes encontramos la fuerza para ir más lejos de lo que solos podríamos imaginar.
7. Vivir y Dejar Morir
Sabemos cuándo soltar. No todo está destinado a perdurar; algunas cosas cumplen su ciclo y deben irse para dar paso a lo nuevo. Aprendemos a dejar morir aquello que ya no vive, que ya no aporta, que ya no tiene lugar en nuestro presente.
8. Crear en los Huecos
Donde no hay reglas, ahí es donde nace lo verdaderamente innovador. No tememos al vacío; en él encontramos terreno fértil para lo inesperado. Nos movemos en las fisuras, en los espacios donde las normas no alcanzan, y ahí descubrimos formas nuevas de expresión y de ser.
9. No ahogarnod en la Originalidad Absoluta
No necesitamos inventar desde cero. Nos movemos en un mundo saturado de formas, de ideas, de símbolos. Basta de perseguir la originalidad como fetiche. Tomamos lo que otros han dejado, lo que alguna vez fue carta de amor o canción de protesta, y lo transformamos. Resignificamos el pasado en el presente, y en ese proceso encontramos sentido.
Este manifiesto no es un punto final ni un absoluto. Es una invitación al movimiento, a ser todo aquello que necesitamos para avanzar.
chin chin por esos códigos compartidos, por el sabor dulce de hallarlos y el vacío amargo cuando empiezan a diluirse. Chin chin, por cada vez que nos aferramos a algo como si fuera palabra santa, o a cuandl nos animamos al dolor de hackear nuestras propias creencias y valores.
Un , dos , que viva el estadío del 'entre', ese limbo del 'ni', donde se tambalean nuestras certezas y todavía no tenemos ni idea de lo que viene , tres chin chin!
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