POKORSKI, Mijal - Clase 5
Naturaleza modélica
El viernes en el taller, se desarrolló la idea de los modelos que identificamos en nuestra experiencia y paso por la facultad. Aquellas formas de pensar, hábitos, costumbres que reconocemos y adoptamos. ¿Cuál es la finalidad que atribuimos a un modelo?
Cómo desarrolla Richard Sennet en “El artesano de la ilustración”, los modelos muestran cómo se debe hacer una cosa; un modelo es más una propuesta que una orden. Teniendo en cuenta la idea central de Voltaire, un escritor y filósofo francés, “Solo quién acepte que probablemente no es perfecto, puede llegar a hacer juicios realistas de la vida y a preferir lo limitado y concreto y, por tanto, humano.” Es entonces en la imperfección que aprendemos que los errores suceden y está bien; lo importante es como actuamos a partir de ellos para seguir adelante y aprender.
“Hay que hacerse aprendiz y producir malos resultados a fin de estar en condiciones de enseñar cómo producir los buenos”. Los “malos resultados” conducirán a razonar con más intensidad y de esa manera se mejorará”.
En nuestro día a día como estudiantes nuestros modelos, aunque puedan parecer insignificantes forman parte de nuestra identidad, sean pares, docentes, artistas o todas las anteriores. Tenemos algunas costumbres que nos unen como tomar mate, ser atentos a los detalles. Existen los estereotipos dentro de la FADU: formas de vestir como lo vintage y lo retro, las frases que escuchamos como "menos es más", "el diseñador no lee" o simplemente decir que algo “es interesante”, son expresiones que circulan y se refuerzan entre profesores y estudiantes. También usamos palabras que son muy nuestras, como “enchinchada” o “proyectar”, y el uso frecuente del spanglish, que de refleja la globalización, una conexión con el afuera. Algunas situaciones que compartimos: nervios, charlas, debates, estructurar u organizar ideas abstractas que, muchas veces, parecen difícil de llevar a tierra. En cuanto a las formas de mirar, coincidimos en que nos enseñan a enfocarnos en la relación entre forma y función, se nos presenta la tensión entre el diseño más tradicional y el contemporáneo.
Volviendo a Senett, al igual que las máquinas (que hoy en día están cada vez más presentes) los modelos deben proponer, no imponer; debemos huir de cualquier imposición de imitar la perfección. ¿Es necesario seguir estos modelos, o acaso también vamos construyendo los propios?
En algunos casos, creo que es importante romper con los estereotipos o, al menos, rebelarse de alguna manera ante lo modélico. Romper con lo esperado o lo tradicional puede ser una forma de encontrar nuestra voz o forma de expresar en el proceso creativo. Rebelarse contra los modelos establecidos no implica un rechazo total, sino una búsqueda de adaptación a nuestras necesidades y contexto actual. A lo largo del tiempo, los modelos cambian, y nos vamos adaptando. Compartimos tanto conocimientos como costumbres, maneras de hablar, de vestir, de pensar más allá de las diferencias que se presenten.
Quizás, es en ese encuentro entre lo que nos une y lo que nos separa donde podemos encontrar nuevas perspectivas y enriquecer nuestra experiencia.
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ResponderEliminarSe nota que hay reflexión y vinculas la teoría con la practica.
Lo potenciaría con ser más critico. Preguntas a vos misma.
¿Que es modélico? ¿Que me resuena?¿Me identifico?