MACHADO, Alejandro - Clase 1: Quien es yo
Alejandro G. Machado C.
DNI:95.999.443.
Por dónde comenzar con el ¿Quién soy yo? Si ni siquiera sé si quiero ser yo. Explorar quién soy parece un laberinto difícil de explicar o entender. ¿Soy el único "yo" dentro de mí? Quiero decir, ¿habrá más de un "yo" en mi interior o es que solo existe un "yo" verdadero en mí? La verdad es que no sé eso. Solo tengo claro que hay muchos "yo" en mí. De seguro está el yo que debería/quisiera ser siempre, aquel que es consciente de mí, de mi personalidad, quien siempre está pensando en el presente. Es ese yo que intenta anclar mis pensamientos y emociones complejas, dándome una sensación de control. Ese yo que se dio la autoridad a sí mismo de pronunciarse como un ¡Yo! Pero… ¿seré realmente ese yo? Ni siquiera yo lo sé. No sé qué es "ser mi propia persona." He pasado tanto tiempo complaciendo, adaptándome a otros, que ser yo mismo parece algo perdido o inacabado. Ojalá fuera tan sencillo, o simplemente una historia triste, pero creo que no. Simplemente, hay otro yo, uno que sabe que no soy eso que pretendo ser, un yo que sabe más de mis inseguridades, mis contradicciones, o al menos, tiene una perspectiva distinta. Es un yo que piensa en el futuro, que me culpa por todo lo que hago, digo o pienso. Es un yo más crítico, más cruel, quizá un poco más real, un segundo, digamos, ¿Yo? Ambos conviven en mí, luchando por el control. A veces se llevan bien, otras, terriblemente mal. Son como un matrimonio desastroso pero inseparable. Ambos están en un carro con dos volantes y yo soy el pasajero en el asiento de atrás que pidió un aventón, solo que a veces me preguntan la dirección, pero ni siquiera sé hacia dónde quiero ir.
Esta dualidad en la que cada "yo" intenta establecerse como la versión auténtica de mi identidad me recuerda a la idea de los procesos de aprendizaje donde la autoexploración no es un resultado final, sino una práctica continua, como menciona Tracey Tokuhama-Espinosa, que la conciencia de la propia ignorancia nos impulsa a buscar su verdadero conocimiento a través de diálogos internos y externos, mucho más significativos que los simples ejercicios de memoria.
¡Yo!: Tranquilo, ya vamos a llegar.
¿Yo?: Estamos perdidos y es tu culpa.
Y la verdad es que el Yo, no es yo, no es que soy, o por que, de donde salgo, a donde voy. Definitivamente no de donde vengo, perdí mis raíces desde antes de partir, no es que no las quiera, para nada, quiero mucho a mis raíces, pero no es el yo que quiero ser, ¿Cómo atarse a unas raíces con tan malos recuerdos?
¿Yo?: Espera, ¿Malos recuerdos? Como puedo querer algo si solo tengo malos recuerdos, tampoco es el caso, si tengo malos recuerdos pero también buenos, emotivos, tristes, felices, de rabia, pero entonces ¿Por qué tengo tan mal sensación, tan mal sabor de boca con mis raíces?
¡Yo!: No es mal sabor de boca, es solo el deseo de haber hecho cosas diferentes, otros caminos, otras actitudes frente a situaciones
¿Yo?: Espera entonces es... ¿arrepentimiento? Es solo frustración por mis acciones, haber querido hacer las cosas diferentes.
Me sumerjo en un mar de recuerdos infinitos, surco aguas de memorias sin fin, oleajes de cuando era niño, tormentas de mi adolescencia, mares tranquilos e inhóspitos a la vez, donde repito escenarios mentales una y otra y otra y otra vez ¿Qué dije, cómo actúe, qué expresión hice, de verdad dije eso, de verdad le dije "dude", que coño me creo un gringo, me habrá entendido, hable muy rápido, fui muy grosero, muy educado, que pensó la persona de mi?
Richard Mayer dice que cuando las personas abordan activamente los problemas en lugar de recibir respuestas predefinidas, agregan las experiencias de manera más significativa, formando un 'yo' que se basa en la confrontación de sus propios dilemas y no en soluciones impuestas.
¿Yo?: ¿Quién piensa en mí?
¡Yo!: ¿Quiero que piensen en mí? A veces ni yo quiero pensar en mi, no creo que el yo se encuentre en mis recuerdos, es una parte de lo que soy, pero es el yo, como dije amo mis raíces, mis recuerdos, para bien o para mal, me formaron.
¿Yo?: Más para mal que bien ¿no?
Pero no le tengo un particular afecto de arraigo a mis raíces, las quiero, las extraño en cierta medida, pero definitivamente no volvería a estar plantado en donde crecí. Pero tampoco soy de donde estoy, eso lo se bien, el entorno siempre me lo esta recordando,
¿Yo?: Si ya se que no soy de acá, pero no me lo tienen que repetir tanto, créanme no hace falta, ¿o si?.
¡Yo!: Se que no soy de donde estoy, y sé que hay diferencia, en tratos, expresiones, formalidades, se que no lo soy pero duele no ser de acá ni estar en mis raíces, lo que duele es no tener pertenencia
El sentido de pertenencia me haría ser yo, entonces nunca seré yo, ¿Es realmente importante la pertenencia? ¿Poseer algo es lo que me hace yo?
¿Yo?: Nada me pertenece, no tengo nada. Es decir: si, respuesta final nunca seré yo, ya que no poseo nada
¡Yo!: El sentido de pertenencia no te hace ser yo, a lo mucho te permite ser con otros, pero no tu, la posesión de algo particular tampoco me hace yo, me hace tener pero no ser.
Pertenecer a un lugar no se si es lo que anhelo, pero en definitiva no es el yo que estoy buscando, creo que tal vez nunca perteneceré, total no se puede pertenecer con mis sentimientos encontrados con mis raíces, y el constante rechazo de mi entorno.
Para Wainhaus, el proceso de autoconstrucción pide un constante autoanálisis, en el que somos protagonistas y no receptores pasivos de influencias o recuerdos. También el "yo" se obtiene al explorar la autenticidad en cada interacción y decisión, no solo como una mera consecuencia del entorno.
Me preguntó constantemente ¿seré de otro lugar? Tampoco lo sé ¿Cómo saberlo? Como saber si seré yo en otro lugar, del que nunca he estado o pertenecido, amo otros lugares, otras costumbres, otras gastronomía pero ¿Es suficiente que me gusten esos temas para pertenecer a un sitio en el cual no he estado? Mis deseos son lo suficientemente fuerte como para que mi ser, pertenezca a otro lugar
¿Yo?: Sii es que mi ser vale de algo ,
Un lugar que anhelo pero que se ve tan lejana, tan inalcanzable que solo la puedo ver a través de una pantalla. No lo creo posible ¿Será fanatismo o solo un gusto o simplemente es mi sueño de ser otro?. Si puede ser, quiero ser otro, pero ¿por qué?
¿Yo?: Por qué no me agrado
¡Yo!: No, por que no me gusta mi realidad, la se, no la reniego pero no la acepto.
¿Pero entonces quién es yo? no soy de donde soy ni lo que tengo, esta búsqueda de identidad es un viaje, con un destino incierto, es una lucha interna entre distintas partes de mi, entre otros “yo”. Es una eterna confusión entre deseos, arrepentimientos y un sentido de pertenencia que cuestiona la solidez de cualquier aspecto que marque mi vida. Mis dos "yo" que coexisten dentro de mi representan no solo un conflicto interno, sino también parte de mi identidad, donde todas mis vivencias se entrelazan en una maraña de sentimientos encontrados.
¿Yo?: Como si te pusieras a pensar en cada cosa que experimentas, como si tuvieras el tiempo o la mente
¡Yo!: Puede ser que no sobre piense cada cosa, pero si se que cada vivencia es importante para mi
En fin la respuesta sigue siendo esquiva, pero viendo un poco hacia adentro puedo ver que mi "yo" es un ser en constante cambio, un pasajero en un viaje de autodescubrimiento sin fin, donde la aceptación no siempre ofrece la claridad esperada. La identidad, entonces, no se define por un solo factor, sino por la continua reflexión y adaptación a la vida misma.
Me encantó, hasta me emocionó. Tiene mucha ternura y dulzura, dentro de la tristeza del relato. El recurso de hacer un dialogo entre tus dos YO plasmó perfecto esa dualidad en la que describís que te encontrás. Por momentos me perdí un poco, sobre todo en el primer texto, había muchos idas y vueltas pero lo veo lógico ya que estás expresándote desde ese lado de incertidumbre. Planteas muchas dudas y cuestiones ademas de la inicial y genera ganas de saber mas sobre vos. Reflexionas, creas analogías y saliste del relato descriptivo.
ResponderEliminarMi nota es un NIVEL (N)