CAMBIASO, EZEQUIEL - CLASE 2
CLASE 2
Me gustó que mi destino dependa de que elijan (o no) mi papelito personas desconocidas. Al ser llamados con mi dupla Alejandro nos dirigimos a nuestro nuevo grupo, e inmediatamente nos llevamos bien. Hay algo en el tener que trabajar con extraños que te obliga a estar más presente. Como que al mismo tiempo que haces la actividad, estas conociendo a otras personas, y ellas te estan conociendo a vos. En el medio de la charla relacionada a la actividad en cuestión se escapan preguntas como “cuantos años tenés?”,“¿qué estudias? y la clásica ronda de nombres, entre otras cosas básicas. Encuentro interesante estar discutiendo qué forma le daríamos al monumento a la arquitectura con personas que desconozco completamente. Conocerlas a traves de hablar de otra cosa tiene algo particular. Realza más cualidades que tienen que ver con como interactúan frente a un otro. No hablan de sí mismas, sino que muestran su verdadera forma de ser hablando de otra cosa. Por eso es que quizás no tengo idea de cuantos años tiene esa persona, pero sí entiendo su sentido del humor, su timidez, su forma de integrarse en un grupo de desconocidos. A lo que voy es que uno conoce de manera más fundamental y profunda a la otra persona. No conoce los datos superficiales del tipo edad profesión nombre, etcétera, sino que conoce de a poco su personalidad y su forma de enfrentar el mundo, que es un poco estar frente a un otro. Encuentro una relación con el primer ejercicio de escribir sobre “¿quien es otro?”, donde afloró mucho más quién soy yo, que quien es otro. En la interacción, hablando de otra cosa aparente, va saliendo quien es cada persona, sin necesidad de hablar de sí misma. A la vez, en esta primera instancia de conocerse, ¿no es el mejor momento para elevar el muro, ponerse el caparazón, y encarnar el personaje que nos vendimos a nosotros mismos? ¿Mostrarnos como queremos que nos vean, o mostrarnos como somos? Creo que vamos metiendo el piecito en el agua de a poco, midiendo al otro y viendo cuanto de lo propio puedo mostrar en este primer acercamiento. Los mecanismos de defensa afloran sin escrúpulos. Obviamente, fui el chistoso.
Pasando a la actividad en sí, no fue algo que resonara mucho en mí. Tuvimos que pensar la construcción del monumento a la arquitectura. Quizás hubo un enfoque más desde el pensar abstracto y duro digamos, y yo me llevo mejor con lo concreto, lo particular (creo). El hecho de haber tenido que tirar palabras sueltas me gustó. Sirvió para ver en cuál estaba cada uno. Pero al ser un tema que no me interpela demasiado, me resultó difícil. Dije muy pocas palabras, e inseguramente. Mientras salían palabras como “estructura”, “lineas”, yo solo podía pensar en la “presión” que supondría ser arquitecto y que te digan “tenés que hacer el monumento a la arquitectura”. Nos pasaba a nivel grupal que cuando nos sobraba un poquito de tiempo entre consigna y consigna nos poníamos a charlar y no queríamos que terminase ese momento. Como que resulta extraño conocer a alguien(es) y tener que cortar la conversación por la mitad. Nos costó bastante encontrarle una forma que nos satisfaga al monumento. Y también dónde colocarlo. Creo que por una cuestión temporal, en un momento definimos dónde y como para poder llegar a construirlo. Pero creo que podríamos haber seguido dando vueltas para encontrarle una forma superadora. Me resultó admirable la capacidad y prolijidad de mis compañeras para hacer la maqueta. Nunca fui muy hábil para eso y no hacía maquetas desde proyectual…Así que mi rol más constructivo fue poner la linterna del celular abajo de la estructura. Esto lo propuso Mijal, estudiante de imagen y sonido, como yo. Y me resultó super interesante el aporte. El monumento lo titulamos “El Faro”, entonces propuse la idea de que cada 14 segundos suceda un evento lumínico, siguiendo la idea de faro marítimo. Este aspecto me redondeo la idea de cursar una materia con gente que está estudiando otras carreras. Cada uno desde su lugar puede aportar a la creación de algo. Yo definitivamente no estaba pensando en cuestiones tan relacionadas a la arquitectura, porque simplemente no lo tengo en mi banco saber. Pero la luz sí. Entonces el aporte fue más desde ese lugar. Esto me hace cuestionar los armados de equipo en las diferentes profesiones del diseño. ¿Qué podría aportar un arquitecto, un diseñador gráfico, un paisajista, etc, en un equipo audiovisual? Y también, ¿qué podría aportar yo como diseñador audiovisual en otros ámbitos del diseño?
En conclusión, lo que más me llevé de la clase fue conocer al grupo, no hablando de sí mismos, sino a partir de hablar de otra cosa. Como, hablando de lo otro, en realidad uno habla de uno. También me resultó muy interesante lo interdisciplinario, y entender desde donde puedo yo aportar a la creación de algo que no se encuadra necesariamente en mi campo.
Me pareció interesante el abordaje que diste en cuanto a cómo uno es o se muestra en la interacción con un otro. A su vez, recorda que en términos de esta materia la abstracción es lo que denota reglas, un método, un objetivo… es decir, que en realidad te ves más conectado hacia un pensar concreto, lo que es difícil de medir. Sé que esta clase no fue la que vimos los modos de pensar… pero por las dudas quería comentarlo. En cuanto a mi nota, siento que este relato está en N (nivel), ya que no es un mero informe descriptivo, sino que intentaste profundizar.
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