POKORSKI, Mijal - Clase 4
Me levanté muy temprano. Pensar que referentes llevar me llevó un tiempo. ¿Quién me representa? ¿A quienes admiro o me inspiran en el momento de realizar? Sobre estimulados de información visual, sonora, de historias ruidosas y algunas más calmas, elegir que o quienes son referentes para mí hoy fue un momento importante. ¿Cómo comunico a los demás mi forma de ver y de interpretar?
Entre tanta
información que viene del exterior pienso en el modo en el que desde mi
interior hago el proceso de traducción hacia el afuera, de que modo.
Tener en cuenta siempre el juego me parece especial, valioso. El armar y
desarmar para armar algo nuevo y así cíclicamente porque, al fin y al cabo, es
así como pensamos y creamos: armando desde lo que ya se creó, desde lo que
conocemos y exploramos en nuestro día a día. El juego desestructura y el rito
estructura el acontecimiento. Y así fue como empecé a ver el momento en el que
Marina, nuestra compañera estudiante de Arquitectura, nos comunicó de forma muy
clara la consigna a seguir. De algún modo era un juego, pensé. Mostramos
nuestras imágenes como cartas en la mesa que íbamos acomodando, intentando
buscar similitudes y categorizando cada una en cierto lugar (lo que generó una
disyuntiva o una cierta pausa ya que como grupo teníamos que encontrar la forma
de desestructurar un poco las imágenes). Como en “El juego como mediación”
buscamos una representación gráfica más flexible, que pudiera
contener la diversidad de nuestras referencias, pero con un denominador común:
el diseñar y crear, ya sea en este tiempo o en otro.
En el taller, mientras
pasaba el tiempo y acomodábamos nuestros referentes después de que cada uno los
presente comenzaban a surgir categorías. Desde Diego Capusotto y sus videos
hasta Gaudí, el espectro era amplio, sin embargo encontrábamos “tópicos” como
lo disruptivo, la censura, lo oculto como parte de la cultura, el “chusmear” o
la curiosidad que tenemos como sujetos de buscar y quizás encontrar, los bares,
los ritos, el color, los mecanismos de defensa, la nostalgia, la cercanía y el
proceso.
Me pregunto ¿Cuánto
tiempo llevará mi proceso? ¿Qué necesito para llevar a cabo lo que quiero
realizar? ¿De que forma? Si todos contamos con diferentes herramientas pero que
a la vez se pueden equilibrar para formar algo nuevo ¿Cómo creamos esos lazos,
esas redes que conectan nuestras perspectivas?
En conclusión, después
de esta experiencia tanto en la teórica como en el taller del viernes 6 de
septiembre, me di cuenta de la importancia que tiene saber a quiénes admiramos,
quiénes son nuestro "cable a tierra". Como diseñadores, estamos
constantemente expuestos a estímulos e información que, por un lado, nos
encamina, pero también puede distraernos. Vivimos en una época con tantas opciones
que, a veces, terminamos eligiendo algo que no refleja realmente nuestros
gustos o saberes. Por eso, creo que es esencial aprender a filtrar y definir
qué es lo que realmente nos nutre y motiva. Fue un taller que me dejó
reflexionando sobre la sobreabundancia de información, la separación entre “arte
y artista” y sobre todo el seguir explorando nuevas formas de crear, manteniendo
siempre el juego como parte del proceso.
SOBRE NIVEL
ResponderEliminarEstá excelentemente balanceada y orquestada la parte descriptiva con la reflexiva y la crítica. Te haces preguntas, aplicas conceptos de la clase mientras narras y reflexionas sobre lo sucedido. Además, aportas tu visión del mundo y su sobre-estimulación, lo que le da un valor agregado al relato.